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viernes, 6 de septiembre de 2013

Consejos generales antes de restaurar un muebles

Hay que tener en cuenta que la restauración de muebles de gran valor debe dejarse en manos de profesionales cualificados, así que aquí pondré consejos para restaurar los objetos cotidianos heredados de nuestras abuelas y que tienen, sobre todo, un valor emocional
1.- No debemos añadir objetos que no estuvieran en el diseño original. Si queremos preservar el posible valor futuro de nuestro mueble debemos evitar añadir adornos que no estén en el diseño, a no ser que lo que queramos sea rediseñar el mueble, sanearlo y decorarlo totalmente a nuestro gusto. En este caso debemos saber que en el futuro no se considerará "antigüedad" a nuestro mueble, pero si eso no nos importa, pues adelante con los cambios.
2.- Debemos conservar el mayor número posible de elementos originales de nuestro mueble. Así, cuando desarmemos un mueble para proceder a su limpieza y reencolado debemos guardar los clavos viejos, el cuero original , etc., aunque estén oxidados o viejos y, si no es posible porque su estado no permite la reutilización, sustituirlos por otros iguales a los eliminados o lo más parecidos posible.
3.- Usaremos productos para su limpieza lo menos agresivos posible. En este sentido siempre empezaremos por limpiar el objeto con agua (después de quitar el polvo, obviamente) y un trapo para eliminar toda la suciedad. Después, si todavía fuese necesario probaríamos con alcohol, luego con aguarrás, y por último con disolvente universal. De todas formas, ya iré poniendo cuándo es necesario aplicar cada uno de estos productos. En el mismo sentido siempre usaremos algodón o trapos para limpiar y después iríamos probando con estropajo de esparto o lana metálica, según los casos.


Restauración de un baúl forrado de metal


Estos consejos son para un baúl como el de la foto en el que el metal está labrado pero no pintado.
1.- Primero procederemos como en el caso de un baúl de madera, que podéis ver en la lista de entradas de este mismo blog.
2.- Aquí si que conviene desmontar las tablas exteriores que sujetan las partes metálicas labradas. Haremos previamente un dibujo de nuestro baúl, poniendo todas las tablas y numerando las mismas para volver a ponerlas exactamente en el mismo lugar. Desmontamos también las partes metálicas exentas, como cerraduras, asas, y los refuerzos de las tablas.
3.- Procedemos a limpiar dichas tablas con un paño húmedo y luego con lana de metal mojada en aguarrás eliminando lo que escurre con una paño seco, hasta eliminar toda la suciedad y que la madera esté jugosa y alimentada. Guardamos las tablas en lugar protegido.
4.- Ahora limpiamos todas las partes metálicas que hemos separado, primero con un paño húmedo, secando bien después y aplicando un limpiador de óxido. Si es necesario también podemos usar una lana de metal seca para limpiar bien todo el óxido. Procedemos a su lacado o pintado, según pida nuestro baúl o nuestro gusto. Guardaremos también estas partes en lugar muy seco.
5.- Después procederemos a limpiar las partes metálicas pegadas al baúl. Estos consejos son válidos para aquellos baúles que no estén pintados. Con una dremel o cualquier otra herramienta similar y con las piezas tipo escobillas metálicas, procedemos a limpiar perfectamente las partes metálicas, usando una pieza que nos permita limpian sin rayar, (habrá que hacer pruebas, pues cada metal tiene una dureza propia). Si es necesario se termina la limpieza a mano.
6.- Luego bruñiremos el metal a mano, pasando una lana metálica (yo uso los estropajos jabonosos que venden para fregar) o también un estropajo verde de calidad, siempre buscando algo que no raye.
7.- Ahora lacaremos las partes metálicas con laca de metal. Siempre tened en cuenta que esta laca es tóxica y debe emplearse en sitio muy ventilado y cuidando que no se intoxiquen niños ni animales. Mejor realizar esta operación cuando los niños (si los hay) estén fuera de casa y dejar a las mascotas en otra habitación.
8.- Cuando esté seco volvemos a colocar los adornos en el orden previamente establecido. 
9.- Si quisiéramos pintar nuestras tablas de madera en algún color apropiado, debemos realizar esta labor antes de montar el baúl y debemos tener en cuenta que esto modifica nuestro baúl y puede hacer que pierda su cualidad de antigüedad.

Restauración de un baúl de madera

Cuando tenemos un baúl de madera, exclusivamente de madera, excepto los herrajes, para proceder a su restauración seguiremos los siguientes pasos:


1º.- Limpiar bien el baúl por dentro y por fuera con un trapo que no suelte pelo. Si es necesario podemos humedecer un poco el paño para asegurarnos de que hemos quitado todo el polvo
2º.- Ahora podemos ver si el baúl se encuentra en buenas condiciones. Nos aseguraremos de que esté bien encolado, no haya clavos sueltos y que todas las maderas estén íntegras.
3º.- Si el baúl está todo "descuajaringado" tendremos que desarmarlo y volver a armarlo y encolarlo debidamente. Este es un paso que sólo daremos si es imposible dejarlo en el estado actual. Lo mejor es procurar no desarmar el cuerpo aunque haya que aplicar cola en algunas partes para asegurar bien su estabilidad y sujetar la parte encolada con "gatos", procurando poner unos trapos debajo para no dejar señal en la madera.
4º.- Procederemos a quitar todas las partes separables que haya en el baúl: patas, herrajes, adornos, para asegurarnos que debajo está la madera sana y poder limpiar todo perfectamente.
5º.- Guardamos con mucho mimo todo lo que hemos quitado, incluso los clavos aunque sean antiguos (esto les da más valor).
6º.- Limpiaremos muy bien el baúl, tanto por dentro como por fuera. Primero probaremos con agua y un estropajo de lana metálica muy fino, con una mano pasamos con el estropajo y con la otra pasamos con un trapo para que no escurra el agua sucia. Así hasta quitar bien todas las "cagaditas de mosca" y otras manchas. Haremos lo mismo con  las partes de madera que hayamos separado.
7º.-. Normalmente el interior suele estar en bruto o, como mucho empapelado. En caso de que estuviera empapelado habría que retirar el papel y dejar la madera vista, excepto en el caso de que tuviera etiquetas antiguas que lo mejor sería conservarlas.
8º.- El exterior es posible que esté terminado con goma laca o con cera. Para saber si tiene goma laca basta con pasar un algodón empapado en alcohol de 90º y ver si nos llevamos la goma a laca o no. (se nota en seguida).
9º.- Si tiene goma laca hay que retirarla toda. Para eso repetiremos la operación del estropajo metálico pero esta vez mojando el estropajo en alcohol y recogiendo muy bien el líquido que escurre con un trapo que no suelte pelo. Daremos tantas pasadas como sean necesarias para eliminar todo resto de goma laca vieja. Hay que ser muy paciente pues se necesitarán muchas pasadas. Usad guantes. Tened en cuenta que el alcohol puede emborracharos, aunque sea por inhalación, así que ventilad la habitación.
10º.- Si no hubiese goma laca habría que probar con un algodón empapado en aguarrás (esencia de trementina) y ver si arrastramos cera antigua. En ese caso habría que proceder como en el caso 7, pero empapando el estropajo en aguarrás. Haced esto con guantes y al aire libre pues el aguarrás puede afectar a las vías respiratorias y también al estómago, es muy fuerte y podéis intoxicaros o, incluso, quemaros las mucosas. Usad mascarilla y alejad a niños y mascotas.
11º.- Una vez retirada toda la goma laca y la cera antigua hay que proceder a "alimentar" la madera. Para ello procederemos como en el punto 8. Naturalmente, en el caso 7 tendremos que aplicar muchas mas manos que en caso 8. También podemos aplicar el aguarrás con un pincel y dejar que la madera absorba el aguarrás y luego dar la siguiente mano, y así hasta que veamos que la madera ya no coge más, que está saturada.
12º.- Lo dejamos reposar toda una noche para que se absorba bien el aguarrás.
13º.- Limpiamos los herrajes con agua y los secamos muy bien para que no se oxiden. Si ya estuvieran oxidados quitaremos el óxido con un producto especial quitaóxidos de los que venden en droguerías especializadas o frotando con una lana metálica suave para no rallarlos.
14º.- Si el baúl estaba acabado en cera, procederemos a terminarlo de la misma manera. Para ello compramos cera virgen sólida (en droguerías especializadas) y la mezclaremos con aguarrás hasta tener una consistencia parecida a la mayonesa. Si no encontráis cera virgen en escamas o sólida podéis usar una buena cera de anticuario y mezclarla con un poco de aguarrás. Después se aplica la cera a todas las partes de madera y se la deja una noche para que la madera absorba bien la cera. Al día siguiente quitamos el excedente con un paño frotando bien y cambiando de trapo tantas veces como sea necesario para que esté limpio y le damos brillo al mueble.
15º.- Si estuviera terminado en goma laca tenemos que proceder a lacar de nuevo las partes necesarias. (el interior es mejor terminarlo en cera). Para ello necesitaremos goma laca en escamas (que habremos comprado en droguerías especializadas) y alcohol de 90º. Lo mezclamos y dejamos que quede clarito, líquido, casi como agua (mas o menos dos partes de agua por parte de goma laca) y lo disolvemos bien, que no queden grumos. Luego aplicamos la goma laca con muñequilla, tantas capas como sean necesarias para que quede a nuestro gusto. Por lo menos necesitaremos 30 manos o mas.

16º.- Por último procederemos a montar todas las piezas que hemos quitado, en el mismo sitio donde estaban.